Donde hay dinero existe la mafia. Y en el mundo de los
videojuegos no es un mercado pequeño que mueve pequeñas cifras de dinero
(aunque claramente no mueve tanto como el mercado de las drogas o de las tintas
de impresora) y por eso, cualquier método para inflar esas cifras y engrosar
esas cuentas bancarias en Suiza, van a ser usadas, principalmente por compañías
malévolas que lo único que buscan es conquistar el mundo (Ubisoft, estoy
hablando de ti).
Un claro ejemplo que hemos podido observar es la adición de
sistemas de micropagos dentro de los juegos, elemento que permite cobrar una
muy baja cantidad de dinero por ciertos ítems o ventajas dentro del juego, pero
este método es legal, se permite (aunque hay empresas que abusan) y son
opcionales, pero hoy hablaremos de métodos oscuros, siniestros, que bordean lo
ilegal.
Las calificaciones, esas calificaciones que usan muchas
páginas de videojuegos para determinar que tan buen juego puede llegar a ser un
título en específico.
¿Que? ¿Acaso no lo sabías? Es un negocio, un mercado en los
cuales grandes compañías han pagado sumas de dinero (o ”regalitos”) por tener
una buena calificación en estas páginas, para dar a entender de que su juego es
bueno y así nosotros caigamos en el engaño y queramos comprar ese juego.
Paginas mundialmente conocidas por sus evaluaciones y ranking
de videojuegos como GameSpot.com, Metacritic, Meristation, IGN son algunas de
las más influyentes a la hora de evaluar y calificar un juego, en la cual el
fracaso o éxito de un juego depende en gran manera de lo que estas páginas
digan. Es ahí donde compañías de videojuegos se han visto amenazados por estas
calificaciones, y se entiende: te imaginas que tú, como compañía, inviertas
millones en un juego, y que ese juego no le gustó a un grupo de tres o cuatro
críticos, y que gracias a ellos tus ventas se vean afectadas y pierdas millones?
Es para temer, la preocupación es real, y estas grandes empresas han tomado
cartas (no muy limpias) en el asunto. En este caso Ubisoft es recordada por regalar tablets
para los periodistas con la finalidad de probar el sistema de hackeo de Watch
Dogs, pero claramente fue una forma de “compra” hacia los periodistas (o así fue interpretado por ellos),
finalmente estas tablets fueron donadas a una ONG relacionada con los
videojuegos.
Electronics Arts también cayó en este juego, entregando un
cupón de 200 dólares (unos $140,000 pesos chilenos) a los periodistas para
canjear en tiendas de videojuegos para que realicen una buena review de Dante's
Inferno, algo que escandalizó a la prensa y al jugador en general. Además los
Youtubers también son contactados para realizar estas buenas calificaciones,
entendiendo sus influencias a través de este canal. Warner Bros le entregó
códigos de descarga del juego Sombras de Mordor por adelantado a Youtubers con
la finalidad de recibir buenos comentarios, y esta práctica fue mostrada por el
Youtuber TotalBiscuit, quién manifestó su rechazo al ser obligado, por
contrato, a solo dar buenas referencias del juego, sin ninguna crítica, y de
persuadir a los usuarios a comprarlo.
Pero no solo de coimas vive las empresas, sino que también de
otras artimañas, como el engaño descarado y el “Hype”. Esto es mostrar trailers
o avances in-game con las primeras imágenes de un juego, cuyas gráficas
asombrosas e impresionantes cautivan a todos los espectadores. Estas escenas
muchas veces son mostradas en un súper mega PC, cuyas características son
difícilmente accesibles al ser humano mortal. Así lo ha mostrado Microsoft,
quien mostró imágenes in-game con gráficos impresionantes en la E3,
supuestamente de la Xbox One, pero todo fue un montaje producido en PC. Así
también fuimos testigos de Watch Dogs (si, nuevamente), un juego que se
caracterizó por el downgrade que se vio afectado, cuyas gráficas no fueron las
mostradas en la E3. Y así la historia se repite con The Order 1886, Kill Zone
2, Aliens: Colonia Marines.
Pero no crean que estas malas-praxis solo se les adjudica a
las grandes empresas dominantes, también los indies han caído en esto. Tenemos
de ejemplo al juego Shadowrun Returns. Un juego que fue financiado a través de
Kickstarter y mostraron una calidad de juego que llamaron mucho la atención de
jugadores, quienes inclusive entregaron de su dinero para que pudiese salir a la
luz, pero al final llegó como un producto bastante pobre, en gráfica y audio,
que dejó con mal sabor de boca a todos aquellos que lo financiaron. Y no solo en
el apartado gráfico, también habían prometido que estaría en Steam y en formato
libre, para aquellos que no están en Steam, pero eso fue mentira, ya que al
final solo se podía conseguir en Steam, y solo aquellos que financiaron podrían
tener el juego en formato libre, pero que no sería compatible con futuras
actualizaciones. Y ni hablar del sistema de guardado, que sería a través de
checkpoints y no del formato de guardado cuando se me antoje, clamando de que
no “tenían dinero suficiente” para implementarlo (Necesitaban 400,000 dolares
para hacer el juego, obtuvieron 1,800,000).
Como pueden ver, los engaños, falsas promesas, gameplays
falseados, publicidad engañosa, sobornos y pagos por debajo de la mesa son la
tónica que ha afectado en el mercado de los videojuegos, todo con la finalidad
de vender, vender y vender.
¿Recuerdas de alguna acción en la que te hayas sentido
estafado o engañado?

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